
24 de septiembre de 2026
Bots y cuentas coordinadas en redes sociales: detectarlos no demuestra que influyeran
Un estudio propone medir cuánta difusión se debe de verdad a las cuentas coordinadas. En las elecciones británicas de 2019, muy poca. En otras campañas, tanta como la de las cuentas más centrales.
Cada vez que una polémica crece en redes sociales aparece la misma explicación: «eran bots». A veces es verdad que había cuentas coordinadas. Pero que estuvieran ahí no significa que fueran ellas las que movieron la conversación. Un estudio publicado como preprint el 21 de septiembre por Niccolò Di Marco, Matteo Cinelli, Shinichi Nakano y Andrea Frosini se centra en ese segundo paso: medir la influencia después de la detección.
Qué proponen
Dos métodos complementarios. El primero reconstruye las cascadas de difusión (quién comparte a partir de quién) y calcula cuánta influencia tuvieron las cuentas coordinadas frente al máximo que en teoría podían alcanzar. El segundo trabaja sobre la red de reposts y compara a las cuentas coordinadas con las cuentas mejor situadas de esa red.
Qué encuentran
- Elecciones generales británicas de 2019: las cuentas coordinadas lograron solo una pequeña parte de la influencia que en teoría podían alcanzar.
- Operaciones de información vinculadas a Estados, en varios países: grandes diferencias entre campañas. En varias, las cuentas coordinadas ocupaban posiciones ventajosas en la red y su influencia fue comparable, o incluso superior, a la de las cuentas más centrales.
Los dos métodos coinciden, lo que apunta a que el resultado depende de la estructura de cada red y no de la forma de medir.
Por qué importa
Porque responder a «¿había bots?» casi nunca cierra el caso. Para una administración, una institución o un partido, reaccionar a una campaña que no movió nada puede darle la visibilidad que no tenía. Y no reaccionar a una que sí pesó es el error contrario.
Cómo lo leemos en Trendia
En un análisis de la opinión pública en redes sociales conviene separar cuatro preguntas que suelen mezclarse:
- ¿Hubo coordinación?
- ¿Dónde estaban esas cuentas dentro de la conversación, en el centro o en la periferia?
- ¿El contenido habría circulado igual sin ellas?
- ¿Cuánta difusión se les puede atribuir?
La tercera es la que más se olvida, y obliga a mirar el contenido además de las cuentas: qué se decía, en qué formato y con qué emoción. Una narrativa que ya conectaba con la gente no necesita mucha ayuda para crecer.
El estudio no ofrece una cifra universal. Su aportación es una forma más exigente de plantear la pregunta.
Si trabajas en una administración, una institución o un partido, aquí explicamos cómo analizamos la opinión pública en redes sociales.
Fuente: Optimal and heuristic strategies for evaluating the influence of coordinated behavior in information cascades and retweet networks, arXiv, 21 de septiembre de 2026.